Desde el primer momento de nuestro encuentro con Loïc, estaba claro que estábamos a punto de embarcarnos en algo verdaderamente excepcional. Su riqueza de conocimientos, nacida de décadas de crónica del mundo de la moda y de documentación del alma misma de la alta costura, brillaba a cada paso.
El comportamiento cálido y el ingenio juguetón de Loïc nos tranquilizaron al instante, pero detrás de su aire relajado se esconde una inteligencia aguda y un profundo respeto por el arte. Nos guió con notable generosidad, no simplemente mostrándonos la “versión turística”, sino abriendo pequeñas puertas que revelaban el corazón y la mecánica del mundo del estilo y la cultura.
Si tienes la oportunidad de participar en una reunión organizada por Loïc, tómala de todo corazón. Nos fuimos sintiéndonos no solo entretenidos y educados, sino realmente tocados por el arte de ver y ser vistos por alguien que entiende, valora y eleva cada matiz. ¡Gracias a Loïc, Art Basel y Airbnb!